GUÍA PARA PRODUCIR COMO UNA BESTIA

De como algunos productores trabajan sin estrés mientras otros se ahogan en el caos. Entra que te explico como ser una BESTIA parda produciendo animación.

¿Por qué algunos productores y estudios de animación trabajan como locos, con estrés constante, sin control real sobre sus proyectos... mientras otros tienen equipos alegres, clientes satisfechos y saben exactamente qué está pasando en cada momento?

La diferencia no está en el talento. Está en el método.

Llevo más de 20 años produciendo animación y VFX. He trabajado en proyectos para Netflix, Amazon Prime, Microsoft... Pero cuando empecé, no tenía ni pajolera idea. Aprendí a hostias. Literalmente. Me he equivocado mucho. Y por eso he aprendido mucho.

Y tras muchas derrotas, aprendizajes... y alguna victoria (incluyendo un Emmy por Jíbaro en Love Death + Robots), he destilado todo ese conocimiento en un marco de trabajo que te va a cambiar la forma de producir.

En este artículo te voy a dar nueve principios fundamentales para producir animación de forma clara, predecible y eficiente. Y al final, te voy a revelar cómo todos estos principios se conectan en un marco estructurado que te permitirá producir con menos caos y más resultados.

Si aplicas lo que vas a leer aquí, producirás como una auténtica BESTIA.

El problema que nadie te cuenta

Hay una percepción en la industria que me mosquea: que la producción la puede hacer cualquiera que sea "organizado" y tenga "don de gentes".

Como si con un Excel y buen rollo fuera suficiente oiga!.

Spoiler: No. Lo. Es.

La producción es una disciplina SERIA. Tan seria como rigging. Tan seria como animación. Tan seria como dirección. Pero nadie te lo dice.

La producción de animación suele estar marcada por plazos imposibles, cambios constantes, y un clima de urgencia que quema equipos enteros. La mayoría de productores dejamos la estrategia a un lado porque nos machaca la urgencia.

Resultado: caos, estrés, equipos quemados.

Pero no tiene por qué ser así.

El caos se puede transformar en claridad si trabajas con un marco sólido. Y eso es exactamente lo que vamos a construir ahora mismo. Para ello, me gustaría presentarte una serie de principios que me ayudan a producir.

PRINCIPIO #1:
Necesitas un IDEAL ALZANZABLE para empezar con dirección

Todo proyecto necesita arrancar con claridad.

No con "algo chulo que mole". No con "ya veremos cómo queda". Con claridad real.

Tú tienes que tener claras las expectativas de tu cliente. Tu cliente tiene que tener claras tus capacidades. Y entre los dos: definir un ideal alcanzable al que vais a perseguir juntos.

El Brief que todos ignoran

Muchos proyectos arrancan con lo que yo llamo brief telepático: el cliente piensa una cosa, tú entiendes otra, y luego todos se sorprenden cuando el resultado no coincide con ninguna de las dos.

Un brief bien hecho responde estas preguntas sin ambigüedad:

  • ¿Qué queremos conseguir? (No "un video molón" sino objetivos medibles)
  • ¿Para quién es esto? (Audiencia específica, no "todo el mundo")
  • ¿Qué define el éxito? (Métricas claras)
  • ¿Qué NO vamos a hacer? (Las exclusiones son tan importantes como las inclusiones)

Y aquí viene algo importante: esto no es solo "preguntar qué quiere el cliente". Es TRADUCIR lo que el cliente dice en especificaciones que todos entendamos.

Porque tu trabajo no es ejecutar órdenes. Tu trabajo es ser un traductor experto.

El rol del productor como traductor

Tu trabajo no es limitarte a aceptar lo que el cliente dice. Es traducir lo abstracto en concreto.

Cuando el cliente dice "algo cinematográfico", tú preguntas: "¿Te refieres a profundidad de campo como en las películas? ¿O a cámara lenta y música épica? ¿O estás pensando en algo como este ejemplo?"

No aceptas lo vago. Lo conviertes en opciones específicas. Y haces que el cliente elija.

Este trabajo de traducción es tu valor añadido. No eres un ejecutor que recibe órdenes. Eres un traductor experto que convierte metáforas en especificaciones.

El error más común

El error no es tener un brief malo. El error es no tener brief en absoluto y pensar que "ya lo tenemos claro de la conversación".

Las conversaciones se olvidan. Los documentos permanecen. Y cuando surge la duda (y siempre surge), necesitas algo a lo que volver que no sea "yo creo que dijimos...".

Ejemplo real: Hace años, en mi antiguo estudio de Barcelona, conseguimos un proyecto a través de una agencia de publicidad importante: un video promocional para una prestigiosa marca de coches.

Como había prisa, nos pusimos manos a la obra con las 4 indicaciones que nos dio el equipo creativo de la agencia.

La verdad: Hicimos un trabajo cojonudo.

La realidad: El cliente nos lo tiró abajo. No era lo que esperaban.

Lo que vino después fue doloroso: perdimos dinero, quemamos la relación, y nunca volvimos a trabajar con aquella agencia.

¿El problema? Esas "4 indicaciones" que nos sirvieron para empezar rápido eran ambiguas, interpretables y claramente insuficientes. Y por mucho que me duela reconocerlo, el culpable principal fui yo.

Porque como productor (por aquel entonces no era muy BESTIA), mi deber no era solo asegurar la rapidez y la calidad del trabajo. Mi deber era asegurarme de que íbamos a crear exactamente lo que el cliente necesitaba, aunque eso hubiese supuesto empezar un poco más tarde y cuestionar las indicaciones iniciales de la agencia.

Un ideal alcanzable no es una limitación. Es una dirección clara que permite a todo el equipo remar en la misma dirección.

PRINCIPIO #2:
Necesitas un MAPA para llegar a ese ideal

Vale, ya sabes a dónde vas. Genial. Ahora necesitas saber cómo vas a llegar.

Y ahí es donde entra el Blueprint.

El Blueprint no es un cronograma

Mucha gente confunde el Blueprint con un cronograma de Gantt. No es lo mismo.

Un cronograma te dice cuándo vas a hacer las cosas. Un Blueprint te dice qué vas a hacer, en qué orden, y cómo se conecta todo.

Es el mapa del proyecto. La arquitectura. El sistema nervioso que conecta todas las partes.

Un buen Blueprint incluye:

  • Pipeline claro: De concept a final delivery, cada paso definido
  • Dependencias visibles: Qué necesita qué para avanzar
  • Puntos de aprobación: Dónde el cliente o el director deben validar antes de seguir
  • Buffers estratégicos: Colchones para lo inesperado (que siempre llega)

La realidad del Blueprint

Y te lo digo claro: un Blueprint bien hecho no son 3 líneas en un email.

Son 5 páginas. A veces 10. A veces 15. Las que hagan falta oiga.

Con especificaciones técnicas, cronogramas detallados, entregables medibles, listas completas de assets.

Parece mucho trabajo, ¿verdad?

Es que lo es.

Pero ese trabajo al principio te ahorra el TRIPLE de trabajo después. Porque cada hora que inviertes clarificando al inicio son tres horas que no perderás arreglando malentendidos durante la producción.

Imagina un GPS

Piensa en el Blueprint como un GPS. No te dice exactamente cómo conducir, pero te muestra la ruta óptima, los desvíos alternativos, y te avisa cuando te sales del camino.

Sin GPS, puedes llegar... pero vas a dar muchas vueltas innecesarias.

La verdad incómoda: La mayoría de estudios no tienen un Blueprint real. Tienen una lista de tareas en Trello, Asana (o los sospechosos habituales de animación que no quiero nombrar) y piensan que eso es suficiente. No lo es. Una lista de tareas no te muestra las conexiones ni las dependencias críticas.

PRINCIPIO #3:
Solo puedes mejorar lo que MIDES. Lo que ESTIMAS.

¿Sabes por qué fallan muchos proyectos?

Porque prometemos la luna sin medir antes cuánto cohete necesitamos para llegar.

Muchos proyectos se sobre-prometen porque no medimos bien el trabajo que nos va a tomar. Y eso convierte el ideal alcanzable... en un ideal inalcanzable.

El antídoto para esto: UNA ESTIMACIÓN REALISTA.

La estimación realista no es pesimismo

Hay una cultura estúpida en la industria que confunde el optimismo con la irresponsabilidad. "Claro que podemos hacerlo en dos semanas" no es optimismo. Es mentira. Y en todo caso, alma cándida, recuerda cuando hicisteis ese proyecto en dos semanas. Recuérdalo anda. ¿A costa de qué? ¿A costa de quién? Y sobre todo, si fardas de aquellas dos semanas infernales es muy posible que te sigan llegando proyectos de esa naturaleza, que te pidan lo imposible en dos semanas y que acabéis todos quemados.

Mi consejo: deja de fardar de lo imposible y apunta a la consistencia sostenida en el tiempo. El juego es el largo plazo, no la chulería momentánea.

Defiende primero una estimación realista y después la utilizarás para conseguir un equilibrio. Verás lo que quiero decir.

El diálogo que todos hemos vivido

Cliente ¿Cuánto tarda esto?
BESTIA Depende. Tenemos que medir el alcance. ¿Cuál es el tamaño del proyecto? ¿Qué nivel de calidad quieres?
Cliente Grande. La campaña es importante. Alta calidad. Somos los mejores.
BESTIA ¡Fenómeno! ¿Y cuánto tiempo tenemos?
Cliente Poco. Salimos dentro de 3 semanas y no puedo cambiar la fecha. Porque somos los mejores.
BESTIA Entiendo... ¿Y cuánto quieres invertir?
Cliente Poco. Ahora con IA seguro que puedes hacerlo rápido y facil. Nosotros somos muy disrruptivos. Somos los mejores.
BESTIA mmm... ya veo
Como mucho puedes apretar a dos variables.
Alta calidad + poco tiempo + poco presupuesto = No saldrá bien.
Debes encontrar un equilibrio.

Por qué esto importa tanto

Una estimación realista no solo evita equipos con sobrecarga. Genera confianza en el cliente y, sobre todo, genera confianza en el equipo interno.

Cuando tu equipo ve que tus estimaciones son acertadas, empieza a confiar en tu criterio. Cuando ven que siempre prometes lo imposible, dejan de creerte... y dejan de esforzarse porque saben que es inútil.

PRINCIPIO #4:
Los SISTEMAS invisibles sostienen al TALENTO visible.

Aquí viene algo que la mayoría de productores ignora. Y es probablemente lo más importante de todo lo que te voy a contar hoy.

Ningún proyecto se sostiene solo en la suma de tareas. Un proyecto es un sistema: una red de personas, procesos, herramientas y objetivos interconectados y organizados, que producen un salida a lo largo del tiempo.

Un sistema débil convierte el talento en caos. Un sistema fuerte convierte el esfuerzo en resultados.

Imagina un motor de Fórmula 1.

Cada pieza puede ser perfecta: pistones impecables, cilindros de alta precisión, válvulas premium. Pero si el aceite es una mierda, o si los engranajes no están bien conectados, el motor no funciona.

En producción pasa exactamente igual.

No importa si tienes al mejor animador del mundo si no tiene el blocking a tiempo. No importa si tu equipo de lighting es brutal si nadie les ha comunicado que hay escenas que cambiaron ayer.

Los sistemas que necesitas definir

Un estudio de animación necesita sistemas claros. Cada estudio tiene los suyos. Los que cree oportunos. Y su habilidad para definir dónde poner un sistema y cómo funciona puede marcar la diferencia para tener éxito.

De hecho, la conjunción de esos sistemas y como se comunican entre ellos forman el sistema superior. Tu estudio ES el sistema superior:

Algunos ejemplos de sistemas que puedes necesitar diseñar:

  • Comunicación: ¿Cómo fluye la información? ¿Quién necesita saber qué?
  • Aprobaciones: ¿Cuál es el circuito de feedback? ¿Quién tiene la última palabra?
  • Versioning: ¿Cómo se nombran los archivos? ¿Dónde se almacenan?
  • Escalado de problemas: Cuando algo se tuerce, ¿qué proceso seguimos?

Ejemplo real: En uno de mis primeros proyectos grandes, teníamos animadores increíbles. Pero no teníamos un sistema claro de cómo el departamento de rigging entregaba assets al departamento de animación. Resultado: los animadores perdían horas esperando, preguntando, buscando archivos. Talento desperdiciado por falta de sistema.

Los sistemas no son burocracia. Son la infraestructura invisible que permite que el talento visible brille.

PRINCIPIO #5:
SINCRONIZAR es más importante que planear

Puedes tener el mejor plan del mundo, pero si tu equipo no está sincronizado, ese plan no vale nada.

La diferencia entre planear y sincronizar es crucial:

  • Planear es decidir qué vas a hacer y cuándo
  • Sincronizar es asegurarte de que todos saben qué está pasando ahora mismo

El mito del plan perfecto

Hay productores que dedican semanas a crear cronogramas perfectos con dependencias milimétricas y recursos asignados al minuto. Y luego, el primer día de producción, el plan se desmorona.

¿Por qué?

Porque ningún plan sobrevive al contacto con la realidad. Lo que SÍ sobrevive es un equipo bien sincronizado que puede adaptarse juntos cuando el plan falla.

Las reuniones que importan

La sincronización se logra con rituales regulares y efectivos:

La clave no es reunirse por reunirse. Es crear espacios donde la información fluye y los problemas se detectan antes de que exploten.

PRINCIPIO #6:
La TRANSPARENCIA genera CONFIANZA

Aquí viene una verdad incómoda: la mayoría de problemas en producción no son técnicos. Son de comunicación.

Y la raíz de los problemas de comunicación casi siempre es la falta de transparencia.

El miedo a las malas noticias

Muchos productores tienen pánico a dar malas noticias. Entonces las maquillan, las retrasan, o las esconden esperando que el problema se resuelva solo.

Spoiler: el problema nunca se resuelve solo. Solo se hace más grande.

La transparencia no significa compartir cada detalle técnico con cada persona. Significa que:

  • Los problemas se comunican pronto, no cuando ya es tarde para solucionarlos
  • Los datos son accesibles para quien los necesita
  • No hay información privilegiada que crea silos de conocimiento. Cada vez que escribes, preguntas o informas por un canal privado, un cachorro de oso polar se muere de pena. ¡Deja de escribir por privado! ¡Salva al cachorro de oso polar!

Ejemplo

Durante la producción de Jíbaro, tuvimos un momento crítico donde el sistema de aire acondicionado se nos fue al carajo. Era Agosto. Ola de calor. Pico de render.

Aqui tienes dos opciones:

  1. Callarse y esperar que nadie lo note
  2. Transparencia total: reconocer el problema, evaluar opciones, decidir juntos

Elegimos la opción 2. Fue incómodo. Fue estresante. Pero al final, esa transparencia permitió que todo el equipo se alineara en la solución en lugar de seguir trabajando en una dirección equivocada.

La transparencia no es debilidad. Es respeto hacia los demás.

PRINCIPIO #7:
Ninguna Batalla se gana solo

El trabajo en equipo no es un valor corporativo bonito para poner en PowerPoints. Es la diferencia entre proyectos que terminan y proyectos que mueren.

El mito del productor héroe

Hay una fantasía peligrosa en la industria: el productor que lo controla todo, que salva proyectos con pura fuerza de voluntad, que nunca duerme y siempre tiene respuestas.

Esa persona no existe. Y si existe, está caminito de la quemada de su vida. Está camino del burnout.

Los proyectos grandes se terminan con equipos, no con héroes solitarios.

Las tres reglas del trabajo en equipo real

1. Confianza distribuida: No puedes supervisar cada decisión. Tienes que confiar en que tu equipo tomará buenas decisiones cuando tú no estés. Informa de tus objetivos. Haz que tu equipo los interiorice y deja que los consigan a su manera. Si no son capaces de hacerlo, significa que has contratado mal.

2. Comunicación activa: El silencio no es neutralidad. Si hay dudas, hay que vocalizarlas. Establece mecanismos para facilitarlo e inculca una cultura que fomente esta comunicación.

3. Generosidad con el conocimiento: Los mejores equipos son aquellos donde la gente comparte lo que sabe sin miedo a "perder valor".

Y aquí viene algo importante: la autonomía que tanto buscamos en los equipos no es gratis. La responsabilidad es la moneda que compra esa autonomía.

Ser parte de un equipo no es solo disfrutar de la victoria compartida; también es asumir la responsabilidad que nos corresponde en momentos difíciles.

En mis años de experiencia he visto equipos con menos recursos, menos presupuesto y menos experiencia superar a otros mucho más preparados solo porque funcionaban como un auténtico bloque. Compartían información, se apoyaban mutuamente y cuidaban tanto de las personas como del proyecto.

La pregunta clave: ¿Tu equipo puede seguir funcionando bien cuando tú no estás presente? Si la respuesta es no, no tienes un equipo. Tienes dependientes.

PRINCIPIO #8:
PROGRESO = DOLOR + REFLEXIÓN

Aquí viene algo que a nadie le gusta escuchar pero que todos sabemos que es verdad: los mejores aprendizajes vienen de las cagadas, OJO! Pero solo si reflexionamos sobre ellos.

Como dice Ray Dalio: "Dolor + Reflexión = Progreso".

En producción, "dolor" no significa sufrimiento literal. Hablo de esas dificultades inevitables de cualquier proyecto: un error que retrasa un plano, un feedback inesperado, un cambio de última hora, un problema técnico.

Ese "dolor" es parte natural del proceso creativo. Si solo lo padeces, te desgasta. Pero si a ese dolor le añades reflexión, entonces se convierte en progreso.

La iteración no es repetición

Iterar no es "hazlo otra vez hasta que salga bien". Iterar es:

  1. Hacer algo
  2. Observar qué funcionó y qué no
  3. Ajustar basándote en datos reales
  4. Volver a intentar con ese aprendizaje
La iteración sin reflexión es solo repetición. Y la repetición sin cambios es la definición de locura.
Gráfico inspirado por Ray Dalio (Principles)

Identificar el final desde el principio

Pero ojo, hay un riesgo: quedarse atrapado en iteraciones infinitas. No distinguir entre "mejor" y "diferente". Iterar una y otra vez sin decidir cuándo algo está terminado.

¿La solución? Identificar el final desde el principio.

¿Qué criterios objetivos nos dicen que un plano está terminado? ¿Qué versión es "la suficiente" para cumplir el ideal alcanzable que pactamos al inicio?

La iteración gana poder cuando tiene un destino claro. Sin un final, corres en círculos y solo hay desgaste. Con un final claro, cada iteración es un paso hacia adelante.

El poder de las retrospectivas

Después de cada milestone importante, dedica tiempo a preguntarte (y preguntarle a tu equipo):

  • ¿Qué funcionó bien?
  • ¿Qué falló y por qué?
  • ¿Qué haríamos diferente la próxima vez?
  • ¿Qué aprendizajes podemos aplicar YA?

No es buscar culpables. Es buscar aprendizajes.

Ejemplo real: En mi antiguo estudio, teníamos una regla: después de cada proyecto, dedicábamos medio día a una retrospectiva honesta. Los primeros meses fueron incómodos porque nadie estaba acostumbrado a esa vulnerabilidad. Pero después de tres o cuatro proyectos, la diferencia era abismal. Dejamos de repetir los mismos errores.

Lección clave: Iterar no es repetir indefinidamente. Iterar es avanzar con intención. Dolor + reflexión + límite claro = progreso real.

La iteración convierte el dolor en progreso. Pero solo si te detienes a reflexionar y sabes cuándo parar.

PRINCIPIO #9:
No gana el más FUERTE, gana el que mejor se ADAPTA

Puedes tener briefs claros, estimaciones realistas y sistemas impecables... pero la realidad siempre traerá cambios.

Un cliente que cambia de opinión. Un software que falla. Una fecha que se retrasa. Un compañero que se va.

El error es resistirse a esos cambios como si fueran una anomalía. La verdad es que el cambio ES el plan.

Adaptabilidad vs. Reactividad

Hay una diferencia crucial:

  • Reactividad: Entrar en pánico cada vez que algo cambia
  • Adaptabilidad: Ajustar el rumbo sin perder de vista el destino

La adaptabilidad es lo que te permite responder a lo inesperado sin romperte.

Imaginate navegando por un río.

Piensa en producción como navegar un río. Tu barco es el proyecto. El río son las circunstancias.

No controlas la corriente. No controlas las rocas. Pero SÍ controlas el timón y las velas.

La adaptabilidad es saber ajustar las velas sin soltar el timón.

Pero adaptarse solo no basta

Nadie llega lejos remando solo. Y por eso, además de adaptabilidad, hace falta acompañamiento.

Acompañar significa estar presente con tu equipo. No es solo repartir tareas. Es dar dirección, confianza, soporte humano cuando la presión aprieta. Es escuchar cuando alguien se bloquea. Es compartir la carga cuando todo parece imposible.

Porque al final... no producimos con máquinas. Producimos con personas.

En mi experiencia, los proyectos que llegan más lejos no son los que tienen menos problemas, sino los que tienen equipos capaces de adaptarse y líderes capaces de acompañar.

El marco BESTIA: donde todos los principios se conectan

Vale. Recapitulemos.

Hemos hablado de nueve principios fundamentales:

  1. Arrancar con claridad definiendo un IDEAL ALCANZABLE
  2. Tener un mapa para llegar a ese ideal: el BLUEPRINT
  3. Medir antes de prometer: ESTIMACIÓN realista
  4. Entender que los SISTEMAS dan sentido a las piezas
  5. SINCRONIZAR además de planear
  6. Que la TRANSPARENCIA genera confianza
  7. Que ninguna batalla se gana solo: TRABAJO EN EQUIPO
  8. Que el progreso nace del dolor y la reflexión: ITERACIÓN
  9. ADAPTARSE sin perder el rumbo y ACOMPAÑAR mutuamente

Estos nueve principios no son independientes. Se conectan. Se refuerzan entre sí. Y juntos forman lo que yo llamo el Marco BESTIA:

Y no... no significa sufrir como una bestia. Significa trabajar con más inteligencia, más claridad, más método. Y sobre todo: con más humanidad.

Porque al final, esto no va de BESTIAS. Va de PERSONAS.

Conclusión: El viaje apenas empieza

Si has llegado hasta aquí, ya sabes más sobre producción estructurada que el 90% de la gente que se hace llamar "productor" en esta industria.

Pero saber no es suficiente. Ahora toca implementar.

Los tres pasos siguientes

1. Evalúa dónde estás: ¿Cuál de estos nueve principios aplicas ya? ¿Cuál es tu punto más débil?

2. Empieza con uno: No intentes arreglar todo a la vez. Elige el principio que más impacto tendría en tu situación actual y empieza por ahí.

3. Itera: Implementa, observa, ajusta. Recuerda el Principio #8.

La promesa del Marco BESTIA

Si aplicas estos principios de forma consistente, en seis meses:

  • Tendrás menos sorpresas desagradables en tus proyectos
  • Tu equipo confiará más en tu criterio
  • Tus clientes te verán como un profesional serio
  • Y tú dormirás mejor por las noches

Me pongo serio: implementar un marco de trabajo serio requiere disciplina. Requiere compromiso. Requiere que dejes de lado la ilusión de que "esta vez será diferente sin cambiar nada".

Pero si lo haces, producirás con menos caos y más resultados. Producirás como una BESTIA.

Lo que me lleva a...

Una última verdad antes de cerrar

Déjame ser honesto contigo sobre algo importante.

El marco BESTIA no es una solución mágica que elimina todos los problemas de producción. Si alguien te promete eso, te está mintiendo.

La producción de animación es, por naturaleza, un territorio de problemas recurrentes: clientes que cambian de opinión, tecnología que falla evoluciona y se queda obsoleta, equipos que se van, deadlines imposibles. Esos problemas nunca van a desaparecer por completo.

Pero aquí está la diferencia:

Con el marco BESTIA, no estás improvisando una respuesta cada vez que surge un problema. Tienes un marco mental claro, herramientas probadas, y un método para navegar esos problemas con menos frustración y más probabilidades de éxito.

No te prometo eliminar el caos. Te prometo darte las herramientas para convertir ese caos en algo manejable.

No te prometo proyectos perfectos. Te prometo proyectos donde sabes qué está pasando, por qué, y qué hacer al respecto.

BESTIA no es la respuesta a todo. Es el método para hacer las preguntas correctas.

Y cuando haces las preguntas correctas, las respuestas correctas empiezan a aparecer.

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Sobre el autor: Soy Sergio Jiménez. Llevo más de 20 años produciendo animación y VFX para clientes como Netflix, Amazon Prime y Microsoft. He ganado un Emmy por Jíbaro (Love Death + Robots) y he cometido suficientes errores como para saber de qué hablo. Mi misión es ayudar a productores y estudios a navegar los problemas recurrentes de la producción de animación con el marco mental y las herramientas correctas: menos frustración, más probabilidades de éxito, y una disciplina de producción seria. Más sobre mi, aquí.

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